Facundo Manes: “Hasta ahora, el Gobierno desembarcó en Normandía. Ahora hay que llegar a Berlín”

Facundo Manes: "Hasta ahora, el Gobierno desembarcó en Normandía. Ahora hay que llegar a Berlín"

Radical desde la cuna (fue alfonsinista en los ochenta y se afilió en la localidad bonaerense de Salto, donde vivió durante años), Manes rescata la figura de Raúl Alfonsín, a quien nombra en sus charlas junto con René Favaloro y Jorge Luis Borges. “En los ochenta la gente pidió democracia y Alfonsín encarnó ese pedido, ahora tenemos que reclamar conocimiento y generar un nuevo clima de época”, reitera.

Reacio a hablar de política a través de los medios, Manes tiene sin embargo ideas muy claras sobre la política y su eventual participación en las listas de Cambiemos. No parece -coinciden quienes lo rodean- un recién llegado a la política dispuesto a rifar su trayectoria por un cargo. Y pone condiciones, al menos en teoría, antes de aceptar el desafío.

“Cambiemos debería ser Cambiemos, no con el predominio de un solo sector”, contesta cuando le preguntan sobre el espacio que asume como propio. Y pide, como varios dirigentes radicales, que haya “más voces dominantes”, más allá del presidente Mauricio Macri y sus dirigentes de confianza provenientes del macrismo.

“La UCR tiene que estar dentro, con sus valores, que son los de la gente”, afirma. Valora a Vidal, a quien considera “un cuadro político y una argentina maravillosa”. No quiere hablar de Martín Lousteau, el otro representante de la renovación radical con quien se mensajea muy seguido. Sólo contesta: “Hoy es tiempo de estar dentro de Cambiemos”.

Con la ventaja de no estar aún incluido en el espacio de manera formal, Manes cree que algunas políticas del Gobierno deberían modificarse. “Él siempre dice que éste debería ser el gobierno de la ciencia, de la educación. Sin embargo, el kirchnerismo aparece como el que dio más fondos a esos sectores, y nosotros quienes venimos a ajustar o a cerrar”, comentan a su lado.

Verborrágico y convencido de sus ideas, tampoco cree en profundizar la “grieta” con el gobierno anterior. “Nunca voy a estar en la grieta. Sirve para ganar elecciones, no para cambiar un país”, asegura. Y habla de un “pacto de la Moncloa”, como el de España, para acordar políticas y estrategias básicas en salud, educación de calidad, justicia, hacia el futuro. “El proyecto de un país no puede limitarse a bajar la inflación”, lo escucharon criticar la semana pasada.

“Hasta ahora, el Gobierno desembarcó en Normandía. Ahora hay que llegar a Berlín”, suele decir como una metáfora. Más allá de los matices, Manes “no quiere quedar afuera de este proceso histórico”. Será candidato a diputado si ayuda desde ahí, concluye un asesor directo. “Pero tiene que ser para trabajar en el largo plazo, en un proyecto que combata el drama de los chicos malnutridos, la deserción escolar. Como en el ajedrez, hay que pensar cada jugada adelantándose a las que vienen”, propone.